{"id":1355,"date":"2022-08-01T11:39:47","date_gmt":"2022-08-01T11:39:47","guid":{"rendered":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/?page_id=1355"},"modified":"2022-08-01T11:53:03","modified_gmt":"2022-08-01T11:53:03","slug":"reflexion_2022","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/reflexion_2022\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n del XXIV Congreso Internacional Ciencia y Vida 2022"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 hundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-overflow:visible;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last fusion-column-no-min-height\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-background-position:left top;--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-border-sizes-top:0px;--awb-border-sizes-bottom:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last fusion-column-no-min-height\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-title-text fusion-title-size-one\" style=\"--awb-margin-top-small:10px;--awb-margin-right-small:0px;--awb-margin-bottom-small:10px;--awb-margin-left-small:0px;\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">REFLEXI\u00d3N DEL XXIV CONGRESO<\/h1><span class=\"awb-title-spacer\"><\/span><div class=\"title-sep-container\"><div class=\"title-sep sep-double sep-solid\" style=\"border-color:#e0dede;\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-3\"><h3><strong>XXIV CONGRESO INTERNACIONAL CIENCIA Y VIDA &#8211; 2022<\/strong><\/h3>\n<p><em> Estados fallidos: La defensa de la vida y su dignidad como bar\u00f3metro de legitimidad<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hemos estado reflexionando estos d\u00edas (28, 29 y 30) en el marco del&nbsp;<em>XXIV Congreso Internacional Ciencia y Vida<\/em>&nbsp;sobre \u201c<strong>Estados Fallidos<\/strong>. La defensa de la vida y su dignidad como bar\u00f3metro de legitimidad\u201d. Ha sido como un aterrizaje forzoso en una realidad con la que es necesario darnos de bruces, a fuer de lo mucho que pasa ignorada.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Modernidad, ya en franca disoluci\u00f3n, nos hab\u00eda hipnotizado con la supuesta perennidad de su basamento. A saber, la idea de la historia como progreso, la idea de la superioridad de la racionalidad cient\u00edfico-t\u00e9cnica sobre racionalidades finalistas, y la idea de la preeminencia del formalismo democr\u00e1tico consagrado en el cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico. Al amparo de estos supuestos se conformaron mentalidades y rutinas que ahora vemos desprovistas de l\u00f3gica. En concreto, de la l\u00f3gica del l\u00edmite, de la l\u00f3gica de la dignidad, y de la l\u00f3gica de la caridad, que podemos representar con iconos de controversia, como son: la crisis ecol\u00f3gica, la violaci\u00f3n de los derechos humanos, y la configuraci\u00f3n de mecanismos de exclusi\u00f3n amparados en legalidades formales. Adem\u00e1s, la modernidad fue ocultando poco a poco el qui\u00e9n, el sujeto. Tanto el sujeto individual que ampara el derecho, a la vida fundamentalmente, como los sujetos colectivos que amparan la libertad, religiosa, por ejemplo, o la identidad, caso de la familia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En este contexto del fin de la modernidad, con crisis recurrentes caca vez m\u00e1s graves y peligrosas, el valor seguridad (Bellver) parec\u00eda configurarse como uno de los m\u00e1s importantes. Ah\u00ed, se pensaba y se piensa, el estado debe de articularse para asegurarnos el paso a la siguiente etapa hist\u00f3rica y civilizatoria con el menor costo posible en angustias, sufrimiento, y cerraz\u00f3n. Pero, todav\u00eda deudores de la idea de progreso lineal, la mentalidad actual piensa que el imaginario heredado de la modernidad puede ayudarnos a vislumbrar el camino a seguir, tomando como modelo los criterios de excelencia estatal que la misma modernidad nos hab\u00eda propuesto. As\u00ed, se pensaba y se piensa, que lo normal es pasar de un estado precario, propio de pa\u00edses supuestamente subdesarrollados, a un estado consolidado, propio de pa\u00edses desarrollados, y de ah\u00ed y mediante la fuerza unida de esos pa\u00edses punteros (verbi gracia: Europa y Norteam\u00e9rica), proponer al mundo un criterio de excelencia estatal que consagre la seguridad y confianza necesarias para afrontar los retos civilizatorios que tiene planteado el mundo en esta tesitura epocal.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las experiencias de nuestra decadencia cultural en t\u00e9rminos cualitativos y de los retrocesos constatados en la supuesta l\u00ednea evolutiva de progreso, con los casos de estados que pasan de consolidados a precarios a causa de guerras o emergencias varias, y de estados que no son capaces de salir de la precariedad, deber\u00edan de habernos curado en salud. Sin embargo, ahora nos sorprendemos, quiz\u00e1 hip\u00f3critamente, al constatar que estados consolidados, y entre ellos algunos de los m\u00e1s punteros, pasan a estados fallidos en vez de a estados de seguridad, derecho y justicia, capaces de facilitar el tr\u00e1nsito cultural al que estamos abocados. \u00bfC\u00f3mo es, nos preguntamos, que el derecho a la vida pasa a cuestionarse entre las \u00e9lites pol\u00edticas de los pa\u00edses m\u00e1s poderosos?, \u00bfc\u00f3mo puede plantearse consagrar en un texto constitucional el aborto como derecho humano (Le\u00f3n)?, \u00bfen base a qu\u00e9 concepci\u00f3n de lo justo para a ser disponible lo indisponible (Bobadilla)?, \u00bfc\u00f3mo puede un tribunal superior de justicia amparar la persecuci\u00f3n de objetores de conciencia (Mart\u00ed)?, \u00bfqu\u00e9 significa un estado leg\u00edtimo cuando \u00e9ste ignora sus propias leyes y coarta la independencia judicial (Endelman)?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En el congreso se han repasado muchas derivas y casos, as\u00ed los de EE.UU., M\u00e9xico, Per\u00fa, Paraguay, Polonia, Argentina y Espa\u00f1a. De unos y otros se sacan luces y lecciones para el discernimiento personal. Efectivamente es muy importante aqu\u00ed el posicionamiento propio. No ya tanto qu\u00e9 es lo que deber\u00edan hacer (ellos, quienes quiera que sean), o nosotros (quienes seamos), sino lo que yo deber\u00eda hacer para adoptar una postura coherente y ejemplar frente o a favor del estado en el que vivo, seg\u00fan sea su tipificaci\u00f3n. Dos razonamientos al respecto se han repetido mayormente en las intervenciones. Uno es que no hay, como muestra el ejemplo de RvW, causas perdidas de antemano en lo que a las acciones pol\u00edticas respecto a la defensa de la vida humana y su dignidad se refiere. Y el otro, es que el protagonismo de la sociedad civil es determinante en el tr\u00e1nsito de un estado justo a otro fallido o viceversa. De la misma forma que hay estructuras de maldad, las hay de virtud, y ambas se mantienen con la implicaci\u00f3n, la determinaci\u00f3n, la generosidad, y la constancia de quienes las promueven y sostienen.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Como se puede inferir, tras un congreso acad\u00e9mico en el que las ideas se presentan a gran velocidad, es necesario pararse a pensar y ponderar las aportaciones presentadas. Bueno ser\u00e1, al efecto, repasar los textos que ya han aparecido, o que lo har\u00e1n pr\u00f3ximamente, en la web del congreso. Varios de estos textos pasar\u00e1n despu\u00e9s a engrosar el Banco de Temas de UL\u00cdA, nuestra biblioteca virtual, disponible para nuestros alumni. Tambi\u00e9n surge la necesidad de hacer una reflexi\u00f3n interna, en UL\u00cdA, sobre los temas presentados de cara a articular y actualizar nuestra oferta de cursos y programas. As\u00ed es como hemos ido incrementando nuestra oferta a\u00f1o a a\u00f1o y esa es la raz\u00f3n por la que el curso viniente incorporamos tres programas nuevos que se suman a los 22 ya existentes (el&nbsp;<em>Bienio proped\u00e9utico de filosof\u00eda<\/em>, la&nbsp;<em>Diplomatura en asesoramiento y consejer\u00eda personal e institucional<\/em>&nbsp;y el&nbsp;<em>Curso de experto en derecho y literatura<\/em>). Queda para nuestra reflexi\u00f3n en claustro la conveniencia de sumar para la oferta de 2024, siempre y cuando podamos reunir el trabajo regalado requerido para hacerlo, alg\u00fan curso sobre ciencia pol\u00edtica que alumbre y analice los contenidos que se han ventilado en este XXIV congreso.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Doy las gracias, merecid\u00edsimas, a todos los participantes y a quienes han regalado su trabajo en la infraestructura, una muestra de que la econom\u00eda de gratuidad funciona y es operativa en el sector educativo. Y hago votos para que, Dios mediante, y una vez superados los problemas de salud global, podamos reunirnos pronto, de nuevo presencialmente, en un congreso que incluya ceremonia de graduaci\u00f3n. Las propuestas y solicitudes son bienvenidas desde ya.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con los mejores deseos y \u00e1nimos,<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Jos\u00e9 P\u00e9rez Ad\u00e1n<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 hundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-overflow:visible;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last fusion-column-no-min-height\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-4\"><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1355","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1355"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1355\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1371,"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1355\/revisions\/1371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ulia.org\/ficv\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}